Conoce por qué ajustar tu última comida del día impacta en tu longevidad y salud. La cena puede ser clave para vivir más años. Según Valter Longo, experto en longevidad, una última comida ligera y compuesta de carbohidratos complejos favorece el metabolismo y la regeneración celular. Estos alimentos, como legumbres y vegetales, son digeridos lentamente, manteniendo estables los niveles de azúcar en sangre. Longo recomienda dejar al menos 12 horas entre la cena y el desayuno para mejorar los procesos de reparación del organismo. Además, cenar temprano puede optimizar tu descanso, esencial para la salud a largo plazo. Adoptar estos hábitos simples fomenta una buena salud y promueve una vida más longeva.
