En los caminos rurales de San Vicente, Santa Fe, César Cignetti ha convertido su amor por las cosechadoras en un proyecto familiar que une a varias generaciones. Junto a su esposa, Stella Vallejos, cada campaña se lanzan a trabajar en sus Bernardín M19, reflejando una tradición arraigada en el campo.
César inició su trayectoria a una edad temprana, inspirándose en el legado de su tío abuelo, un contratista reconocido. Su aprendizaje abarcó diversas tareas agrícolas, lo que le permitió comprender profundamente el trabajo en el campo, cimentando su deseo de manejar su propia cosechadora.
Con el tiempo, encontró un amor renovado por las Bernardín, específicamente dos unidades de los años 70 que restauró y modernizó. Transformó estas máquinas, integrando mejoras que les permiten rendir de manera efectiva en la actualidad, destacándose en cada zafra con resultados sobresalientes.
La historia se enriquece con la participación de Stella, quien desde su primer día al volante, ha trabajado codo a codo con César, mientras su hijo, Gino, observa y aprende el oficio que ha sido un pilar familiar. La conexión familiar se fortalece con cada jornada, creando un legado que se transmite a las nuevas generaciones.
César también se ha enfocado en mantener estrechos lazos laborales con su comunidad. Prefiere desarrollar su labor en un entorno cercano, donde cada cosecha expresa el trabajo en equipo y la confianza mutua entre vecinos, demostrando que la tradición en el campo sigue vigente a pesar de la modernización.
Con información de infocampo.com.ar

