La deuda con proveedores creció en el tercer trimestre de 2025, reflejando mayores obligaciones y costos operativos, aunque los beneficios financieros se vieron favorecidos por el tipo de cambio. En el tercer trimestre de 2025, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reportó un incremento del 3.8% en su deuda con proveedores, alcanzando los 77,4 mil millones de pesos. Esta cifra representa el segundo nivel más alto en los últimos ocho años para un período similar, evidenciando la persistencia de compromisos financieros elevados en la estructura de la empresa. La mayor parte de estas obligaciones corresponden a pagos a corto plazo, lo que requiere una gestión cuidadosa para evitar riesgos de liquidez. Este aumento se desarrolla en un contexto de mayores costos operativos, impulsados por el incremento en los precios del gas natural, que subieron casi 50% en el último año. Como resultado, los costos de venta se elevaron un 12.5% en los primeros nueve meses, reduciendo la utilidad de operación en un 16.8%. Sin embargo, la empresa logró cerrar el periodo con una utilidad neta de 125,1 mil millones de pesos, gracias principalmente a la apreciación del peso frente al dólar, que aportó beneficios financieros y compensó las presiones en los resultados operativos. En términos generales, la deuda total de la CFE en septiembre fue de 487,3 mil millones de pesos, menor en 4.2% respecto al año anterior, aunque su composición muestra un aumento en obligaciones laborales y una disminución en pasivos de corto plazo. La solidez patrimonial, en cambio, presenta señales de vulnerabilidad, con un crecimiento acelerado de las obligaciones y una reducción del patrimonio neto. La situación subraya la necesidad de una administración prudente ante la combinación de altos costos energéticos, pasivos crecientes y la influencia del tipo de cambio en la salud financiera de la empresa. Este escenario revela que, pese a los números positivos en resultados financieros, la recuperación del negocio
