La reclasificación tarifaria en 2024 refleja el incremento en consumo eléctrico provocado por temperaturas más altas, afectando ingresos y subsidios en México. En 2024, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) implementó una actualización en sus esquemas tarifarios domésticos para reconocer el impacto del aumento en las temperaturas, atribuido a los efectos del cambio climático. Como resultado, son más los hogares que ahora califican para apoyos gubernamentales, en línea con la tendencia mundial de enfrentar fenómenos meteorológicos extremos. La medida busca ajustar las tarifas en función del mayor consumo eléctrico, principalmente por el uso de aire acondicionado y ventiladores durante temporadas más cálidas. Este cambio se refleja en un incremento del 10.7% en la cantidad de hogares clasificados bajo la tarifa de Bajo Consumo, con más de 43 millones de usuarios en esta categoría. La política permite que quienes no superen ciertos límites de consumo mensual sigan beneficiándose de subsidios, ayudando a contener los gastos familiares en un contexto de mayor demanda energética. Sin embargo, la reducción en clientes considerados DAC representa un desafío financiero para la CFE, ya que disminuye sus ingresos por tarifa subsidiada y obliga a fortalecer alianzas con grandes consumidores industriales. Por otra parte, la empresa ha reforzado su estrategia para captar clientes del sector industrial, incrementando la cantidad de grandes consumidores y contratos de suministro. En 2024, estos clientes representaron casi el 15% del total de energía suministrada, con una creciente participación en la matriz energética del país. Con ello, la CFE busca equilibrar las pérdidas por menores ingresos en segmentos residenciales y mantener la estabilidad financiera del sistema eléctrico nacional. La gestión de estos cambios resulta clave para garantizar la sostenibilidad del servicio y el cumplimiento de los objetivos energéticos y sociales del país.
