Santiago, Chile. - Chile avanza en la transformación de su movilidad con más de 4 mil buses eléctricos operando en Santiago, contribuyendo a la mejora de la calidad del aire. Esta flota, considerada una de las más grandes del mundo fuera de China, refleja un compromiso creciente hacia un futuro más sostenible.
La calidad del aire en las ciudades chilenas ha sido un tema en la agenda pública, impulsando regulaciones y planes de descontaminación. La transición hacia vehículos de cero emisiones se ha mantenido en una trayectoria de crecimiento, ofreciendo una alternativa viable al transporte tradicional. Sin embargo, el país enfrenta un reto crucial en la logística de carga, vital para la distribución eficiente de bienes y servicios.
Recientemente, cerca de cincuenta líderes del sector público, empresas y academia se reunieron en un encuentro en la Residencia de Suecia para establecer las bases de una Estrategia de Negocios para una Logística Sostenible. Esta colaboración incluye la participación de importantes entidades como Copec, Enel y Codelco, además de ministerios y la Agencia de Sostenibilidad Energética. Los asistentes coincidieron en que la transición hacia una logística limpia debe ir acompañada de un cambio cultural en las empresas y la ciudadanía.
Las ventajas que ofrece Chile, como sus reservas de litio y cobre, son fundamentales para impulsar esta transformación. Con la mirada puesta en la Agenda 2030 y el ODS 11, el país busca destacar como un modelo de crecimiento sustentable, que respete el medio ambiente y genere bienestar para las futuras generaciones.
Por ahora, los esfuerzos se centran en construir un ecosistema de colaboración entre el Estado, la industria y la academia, para superar los desafíos que implica la implementación efectiva de la electromovilidad y la logística sostenible.
Con información de portalinnova.cl

