Shanghái, China. - China reportó una disminución drástica en sus importaciones de productos agrícolas de Estados Unidos, con adquisiciones que alcanzan apenas 7,200 millones de dólares entre enero y septiembre de 2026. Este dato representa la cifra más baja para ese periodo desde 2019 y se distancia significativamente de la meta de 17,000 millones de dólares establecida en un acuerdo bianual en mayo.
A pesar de que las importaciones de soja se alinean con los objetivos pactados, otros granos como el maíz enfrentan un desplome en la demanda. La corredora COFCO Futures recortó su proyección de importaciones chinas de maíz estadounidense a apenas 900,000 toneladas métricas para el ciclo 2026/27, en comparación con los 20 millones de toneladas en 2021.
Por otro lado, Brasil se beneficia de esta reconfiguración comercial al aumentar sus ventas de sorgo a China, logrando embarques por 1.7 millones de toneladas en lo que va del año. La industria cárnica estadounidense, afectada por altos costos y restricciones, también sufre la falta de acceso al mercado chino, donde aproximadamente el 50% del ganado no cumple con los requisitos fitosanitarios.
Darin Friedrichs, analista de Sitonia Consulting, afirma que "las decisiones de compra están siendo guiadas por corporaciones estatales de Beijing, no por fundamentos de libre mercado". Este cambio en las políticas comerciales impacta directamente a exportadores, que ahora deben adaptarse rápidamente a las nuevas dinámicas impuestas por sus socios comerciales.
Ante este panorama, los productores del sector agroexportador están calibrando sus estrategias para mejorar márgenes de supervivencia, mientras observan los movimientos del principal consumidor mundial y se preparan para un entorno comercial cada vez más competitivo.
Con información de rosario3.com

