El senador Gerardo Fernández Noroña criticó duramente al funcionario Carlos Vichido Hernández, mientras el gobernador Salomón Jara desacreditó al legislador, evidenciando divisiones internas en Morena. En un episodio que pone a prueba la unidad interna de Morena en Oaxaca, un enfrentamiento público entre el senador Gerardo Fernández Noroña y el gobernador Salomón Jara ha evidenciado tensiones en el partido. El legislador criticó a Carlos Vichido Hernández, secretario de Infraestructuras y Comunicaciones de Oaxaca, por presuntas actitudes de prepotencia y trato déspota hacia los ciudadanos, que según denunció, se evidencian en casos concretos de atención pública. Fernández Noroña fue directo al señalar que la función del funcionario es servir a la comunidad y que, si no cumple con esa responsabilidad, debe dejar su cargo. Por su parte, el gobernador Jara respondió con un rechazo contundente, desacreditando tanto al senador como a las acusaciones. Aseguró que Noroña está “perdido” y que su información es errónea, atribuyendo la polémica a declaraciones de diputadas y senadoras que, según afirmó, no conocen Oaxaca. En un contexto donde Morena busca consolidar su presencia y transparencia, este enfrentamiento refleja la fragilidad de internas y cuestiona la coherencia en el discurso oficial sobre rendición de cuentas y trato institucional. Históricamente, la tensión entre actores políticos dentro de un mismo partido puede ser signo de conflictos profundos que afectan la gobernabilidad y la credibilidad ante la ciudadanía. La forma en que estos desacuerdos se gestionen puede marcar una diferencia en la percepción pública y en la estabilidad política a nivel estatal. La controversia también refuerza la necesidad de mecanismos efectivos para la resolución de conflictos internos, en un escenario donde el partido gobierna en varios niveles y busca fortalecer su imagen de unidad y transparencia.
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