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Científicos Logran Primera Imagen 3D del Interior del Popocatépetl

Un equipo de científicos de la UNAM logra la primera imagen 3D del interior del Popocatépetl, revelando la ubicación del magma y mejorando la comprensión de su actividad volcánica.

Por Redacción2 min de lectura
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Ciudad de México. – Un equipo de científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha logrado obtener la primera imagen tridimensional detallada del interior del volcán Popocatépetl, un avance significativo que permitirá comprender mejor su actividad y mejorar los protocolos de emergencia. Tras cinco años de expediciones y análisis sismográfico con inteligencia artificial, los investigadores consiguieron visualizar la acumulación de magma en el subsuelo, información crucial para entender la dinámica de este volcán de 5,452 metros de altura, que se encuentra a menos de 100 kilómetros de distancia de la Ciudad de México, afectando a millones de personas. Marco Calò, líder del proyecto y profesor del departamento de vulcanología del Instituto de Geofísica de la UNAM, explicó que la mayoría de los volcanes de alto impacto cuentan con imágenes internas detalladas, pero no era el caso del Popocatépetl, a pesar de su cercanía con zonas densamente pobladas y la presencia de infraestructuras críticas como hospitales y aeropuertos. El equipo duplicó el número de sismógrafos para cubrir el perímetro del volcán, utilizando vibraciones del suelo captadas 100 veces por segundo. Estos datos, procesados con algoritmos adaptados mediante inteligencia artificial por la estudiante de doctorado Karina Bernal, permitieron inferir la ubicación, estado, temperatura y profundidad del material volcánico. La tomografía sísmica tridimensional, que se extiende hasta 18 kilómetros bajo el cráter, revela lo que parecen ser múltiples bolsas de magma a diferentes profundidades, separadas por material más sólido, concentradas en la zona sureste del volcán. El Popocatépetl, activo desde 1994 con actividad casi diaria, representa un desafío constante. Los científicos, además de analizar datos, experimentan de cerca la naturaleza del volcán, sintiendo la vibración del suelo, el caer de la ceniza y observando el resplandor naranja en el cráter durante la noche. Este proyecto, que se desa

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