La Comisión Nacional Bancaria y de Valores confirmó que la disolución de Vector Casa de Bolsa respondió a intereses internos, desvinculándose de sanciones internacionales. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) explicó que la revocación de la autorización para operar de Vector Casa de Bolsa fue resultado de una decisión voluntaria de la propia empresa, sin relación con sanciones impuestas por autoridades extranjeras. La medida fue formalizada tras una asamblea de accionistas celebrada el 26 de noviembre de 2025 y solicitada oficialmente el 1 de diciembre del mismo año, cumpliendo con todos los requisitos legales nacionales. El organismo regulador afirmó que el proceso se originó por motivos internos de la firma, que buscaba cerrar operaciones en el mercado bursátil mexicano, y no por acciones internacionales relacionadas con posibles irregularidades financieras o labores de lavado de dinero. La autoridad subrayó que la decisión fue tomada tras un análisis exhaustivo, y que la resolución final se emitió el 12 de diciembre, aprobando la disolución en cumplimiento de la legislación vigente. Este cierre ocurre en un contexto de mayor vigilancia por fraudes y lavado de dinero en los mercados financieros internacionales, donde las instituciones buscan fortalecer la confianza en sus procesos regulatorios. La decisión de Vector refleja en cambio una estrategia interna para reestructurar sus operaciones, después de cumplir los procedimientos formales y legales establecidos por las autoridades mexicanas, reafirmando la independencia del sistema financiero en la protección contra influencias externas no relacionadas con la legalidad del proceso.
