Ciudad de México, CDMX. - El Comando Sur de Estados Unidos confirmó un ataque letal el 19 de septiembre en el mar Caribe, resultando en la muerte de cuatro personas a quienes considera "narco-terroristas". La Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental llevó a cabo la operación sin presentar evidencia pública de las actividades ilícitas de la embarcación atacada, lo que ha suscitado críticas por posible violación de derechos humanos.
El Comando Sur divulgó mediante su cuenta en la red social X que el ataque fue resultado de "inteligencia confirmada", vinculando a la tripulación con narcotráfico. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han alertado sobre la falta de un debido proceso adecuado y han denunciado la tendencia de ejecuciones extrajudiciales en estos operativos. Hasta la fecha, estas acciones han resultado en más de 220 fallecidos en los mares de la región.
El ataque responde a una serie de maneuvers militares en la zona que han generado indignación, especialmente en Ecuador, donde pescadores artesanales de Manta han comenzado acciones legales tras sufrir daños. Activistas y organizaciones sociales han publicado pronunciamientos exigiendo el cese de las operaciones de EE. UU. en sus aguas, denunciando la privación de libertad y daños a sus medios de trabajo.
A pesar del clamor por la justicia, la administración del presidente ecuatoriano Daniel Noboa ha mostrado una postura cautelosa respecto a la intervención estadounidense, lo que dificulta la presentación de reclamos diplomáticos más contundentes.
La creciente letalidad de estas operaciones ha comenzado a desatar críticas dentro de la sociedad estadounidense, donde analistas y activistas señalan que estas acciones socavan el marco del derecho internacional y los derechos humanos. En este contexto, las voces que demandan mayor rendición de cuentas continúan incrementando.
Con información de resumenlatinoamericano.org

