Miquel Gili Ferrer, un comerciante del mercado de Pere Garau, utilizó un evento en Lloret para visibilizar la problemática de la homofobia. En el marco del Día Internacional contra la LGTBIfobia, Gili leyó un emotivo pregón ante más de 150 asistentes, donde enfatizó la necesidad de abrazar la diversidad y la libertad en el amor.
El comerciante destacó que los días como el de ayer son esenciales para visibilizar aún las resistencias sociales que persisten. Subrayó que, aunque en muchos países los derechos de la comunidad LGTBI están reconocidos, no se puede ignorar el sufrimiento y las agresiones que todavía enfrentan. Recordó que en más de 60 países ser homosexual es un delito.
Gili hizo referencia a su experiencia personal tras sufrir una agresión homófoba el pasado abril. Relató cómo el ataque impactó no solo su bienestar físico, sino también su salud mental. Aunque no resultó con heridas graves, reflexionó sobre el efecto psicológico al sentirse nuevamente vulnerable, como en su adolescencia, cuando enfrentó el bullying.
Durante su discurso, agradeció el apoyo de sus amigas de la infancia, así como el de su pareja, quien lo ha ayudado a aceptarse y a valorar su identidad. Gili reconoció la solidaridad de la comunidad, quienes se agruparon para mostrar su respaldo tras el ataque, describiendo ese momento como un acto de amor y unión que lo hizo sentir sumamente querido.
Finalmente, Gili concluyó con un poderoso mensaje de orgullo y resistencia, reafirmando su identidad frente a quienes promueven el odio. Con su testimonio, busca no solo reivindicar su voz, sino también inspirar a quienes todavía enfrentan situaciones similares.
Con información de diariodemallorca.es

