Cúcuta, Norte de Santander. - En el Catatumbo, expertos en comunicación y educación resaltan la importancia de dialogar y escuchar a las comunidades para construir conocimiento. Las experiencias de su gente y su entorno son fundamentales para entender un territorio que enfrenta desafíos sociales, resaltando la conexión entre la humildad en el aprendizaje y la realidad local.
El sucreo de Jesús Martín-Barbero y Paulo Freire enfatiza que la comunicación trasciende la simple transmisión de información. Para ellos, el verdadero conocimiento se edifica en el diálogo con quienes habitan la región, lo cual es esencial para evitar la imposición de ideas externas. En este contexto, quienes no son originarios de la región deben acercarse con respeto y disposición a aprender de los saberes locales.
El aterrizaje de un vuelo de Avianca en Cúcuta ilustra esta experiencia. El avión, que partió de Bogotá a las 8:35 de la noche, intentó aterrizar en varias ocasiones debido a fuertes vientos característicos de la región. Esta situación provocó miedo entre los pasajeros, quienes, al final, comprendieron que la adaptación al entorno es parte del proceso de conocer un nuevo lugar.
La necesidad de un enfoque centrado en la comunidad se torna más evidente en un contexto donde las transformaciones a menudo llegan sin entender las realidades locales. La resistencia de las comunidades hacia propuestas externas puede reflejar un deseo legítimo de preservar sus saberes y tradiciones. Esto plantea un desafío importante, ya que, como indica una perspectiva vigente, “cualquier cambio que ignore el conocimiento local corre el riesgo de convertirse en una imposición”.
Por ello, aproximarse a estos territorios exige una postura de aprendizaje. Aquellos que deseen colaborar deben recordar que ninguna transformación real ocurre sin el involucramiento y la voz de quienes allí viven.
Con información de boyaca7dias.com.co

