La falta de cumplimiento en normativas de descanso y velocidad contribuyó a la tragedia en Iztapalapa que dejó 31 muertos y 59 heridos. La Fiscalía de la Ciudad de México reveló que el conductor responsable del estallido de una pipa en la alcaldía de Iztapalapa no realizó el examen médico correspondiente antes de iniciar su turno prolongado. Además, las investigaciones determinaron que el operador, identificado como Fernando Soto Munguía, acumuló más de 16 horas continuas al volante, tras haber llevado un breve descanso de solo 15 minutos en un viaje que debería haber establecido pausas de al menos 30 minutos tras cada cuatro horas conducidas. La situación refleja incumplimientos en las regulaciones federales sobre horarios de manejo, los cuales prohíben conducir más de 14 horas en un solo día para garantizar la seguridad del operador y del público. La empresa responsable permitió que Soto Munguía permaneciera al volante por encima del límite, situación que, sumada a la velocidad no autorizada, derivó en la tragedia que cobró la vida de 31 personas y dejó a 59 restantes con lesiones graves. En un contexto más amplio, expertos señalan que el control efectivo del cumplimiento de horarios y las velocidades es esencial para prevenir incidentes similares en transporte de carga, considerando el aumento del transporte de mercancías y la necesidad de reforzar las inspecciones en ruta. La Fiscalía también resaltó que las unidades de transporte deben respetar una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora, norma que en este caso no fue observada y quedó registrada por la empresa Silza.
