El Congreso Fallero ha decidido mantener la actual estructura de la Junta Central Fallera (JCF), lo que significa que el concejal a cargo seguirá eligiendo a la directiva. Esta decisión se tomó recientemente, desestimando el intento de los congresistas por modificar la relación entre la JCF y el Ayuntamiento.
Pese a las propuestas para reformar el modelo, incluidos cambios radicales como la elección de un secretario general distinto al concejal, los congresistas votaron en su mayoría a favor de conservar el sistema actual. Esto permite al concejal designar a su equipo de trabajo, asegurando que continúe el proceso mediante los mecanismos de gestión ya establecidos.
Luis Fortuny y otros delegados expresaron preocupaciones sobre la viabilidad legal de ciertos cambios propuestos, resaltando que la obligación de elegir un secretario a través de un proceso no oficial presentaría complicaciones legales. La resolución reafirma la perspectiva de que el concejal debe tener la discreción de nombrar a su personal de confianza.
Además, se abordaron cuestiones relativas al nuevo secretario general, que podría ser elegido anualmente con ciertas condiciones. Se planteó la necesidad de que este puesto requiera experiencia dentro de la JCF, aunque se exprimió escepticismo sobre si dicha exigencia sería aceptada legalmente por las autoridades municipales.
Los congresistas también examinaron la posibilidad de incrementar el número de vicepresidencias, permitiendo hasta seis, en lugar de las cinco que establece el reglamento actual. De este modo, la estructura se flexibiliza, pero sigue centrada en la autoridad del concejal.
Con información de levante-emv.com

