Una política mexicana generó críticas internacionales tras afirmar que China fue responsable del brote, lo que fue considerado racista y ignorante por expertos. Recientemente, una figura pública mexicana generó rechazo tras realizar declaraciones polémicas relacionadas con la pandemia de COVID-19. Durante una publicación en redes sociales, afirmó que el país asiático fue responsable de infectar a nivel mundial hace cinco años, haciendo una referencia explícita a los orígenes del virus en China y calificando a los habitantes del país como "sonrientes" y responsables del contagio. Aunque sus acompañantes intentaron detenerla, ella insistió en culpar a China, generando indignación y acusaciones de racismo. Expertos en salud pública y analistas internacionales aclararon que dichas afirmaciones son mal fundamentadas y reflejan una ignorancia peligrosa, pues la Organización Mundial de la Salud nunca atribuyó la aparición del virus a un país específico. La forma en que se manejó el brote en su momento fue como un problema global, sin culpar a ninguna nación. Además, se resaltó que acusaciones de este tipo pueden alimentar discursos xenófobos y desinformación, además de ser un acto irresponsable. Este incidente resalta la importancia de mantener un discurso informado y respetuoso en temas de salud mundial, especialmente en contextos donde las declaraciones pueden tener repercusiones sociales y políticas amplias. La ignorancia y la intolerancia siguen siendo desafíos que enfrentan las sociedades en el manejo de crisis globales.
