Ciudad de México, CDMX. - La cooperación internacional se ha reafirmado con la firma de la Declaración de Oaxaca, la cual destaca la colaboración entre países para mitigar los efectos de desastres naturales. En un encuentro realizado en 2022, titulares de entidades fiscalizadoras de América Latina y el Caribe discutieron las responsabilidades frente a estos desafíos que afectan la seguridad en la región.
El enfoque de la cooperación incluye un compromiso renovado para abordar situaciones críticas como el cambio climático, los desastres naturales y el aumento de la pobreza. La cumbre reunió a representantes de organismos como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), resaltando la necesidad de fortalecer la educación y la salud, sectores que enfrentan considerable rezago en varios países de la región.
Los desastres naturales, como los recientes fenómenos en Haití y las tragedias de 2017 y 1986 en México, enfatizan la urgencia de preparar mejor a las naciones. En este contexto, el foro subrayó la colaboración entre el sector privado, instituciones académicas como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y organizaciones internacionales, incluido el impulso de iniciativas con la cooperación alemana GIZ.
Más de 214 millones de personas viven en Brasil, un país que, junto a México, busca compartir mejores prácticas y construir una cultura de prevención ante estos problemas. Las discusiones han apuntado a crear indicadores diagnósticos que faciliten la atención a los riesgos, extendiendo el alcance a todos los continentes.
El próximo paso es implementar medidas en la INTOSAIC que mejoren la coordinación regional. Esta colaboración tiene el potencial de generar una red sólida para proteger a la población, creando una hermandad entre naciones preocupadas por salvaguardar su bienestar.
Con información de quadratin.com.mx

