Las ciudades en México están experimentando un crecimiento hacia las periferias, afectando la vida de miles de habitantes que deben desplazarse cada vez más lejos de sus lugares de trabajo. Esta tendencia se ha acelerado en las últimas tres décadas, resultando en un despoblamiento significativo de las zonas centrales de las urbes.
Datos clave
- Crecimiento urbano: 69 ciudades mexicanas analizadas entre 1990 y 2020.
- Desplazamiento: Solo 2 de cada 10 habitantes viven en zonas centrales.
- Población afectada: Piedras Negras ha perdido el 55% de su población en el centro.
Durante este periodo, el Centro para el Futuro de las Ciudades, del Tecnológico de Monterrey, ha documentado cómo la mayoría de las grandes ciudades han crecido hacia áreas periféricas con una población densamente reducida, creando una infraestructura de vivienda que no satisface las necesidades urbanas actuales. Las cifras revelan que las áreas centrales están perdiendo habitantes a un ritmo alarmante, lo que lleva a un aumento en la dependencia de las nuevas áreas urbanas, muchas de las cuales carecen de servicios básicos.
¿Por qué ocurre este fenómeno?
Una de las razones más contundentes es la falta de vivienda accesible en los núcleos urbanos. El suelo en las áreas centrales es caro y las restricciones normativas complican la construcción de nuevas viviendas en estas zonas. Esto ha llevado a que muchas familias busquen opciones en las periferias, donde los precios son más asequibles, aunque esto viene acompañado de largos tiempos de traslado y menor acceso a servicios esenciales.
¿Qué significa esto para los habitantes de las ciudades?
El desalojo de las zonas centrales no solo afecta la demografía, sino que subutiliza la infraestructura existente. La falta de empleo y servicios en las nuevas áreas crea una mayor dependencia del transporte y genera costos adicionales tanto económicos como sociales. La fragmentación de las ciudades y la obligación de invertir en nuevas vías de comunicación agravan estos problemas.
Las autoridades están siendo cada vez más conscientes de la necesidad de replantear el modelo urbano en México para evitar un crecimiento desmedido que no responde a las necesidades actuales. La investigación del CFC sugiere que es esencial encontrar un equilibrio en el crecimiento urbano para revitalizar las zonas centrales y asegurar que la infraestructura existente se utilice de manera eficiente.
Con información de chilango.com

