La Ciudad de México enfrenta un alarmante deterioro ambiental debido al crecimiento urbano descontrolado. Investigadoras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalaron que la expansión de asentamientos humanos y la apertura ilegal de caminos están destruyendo bosques, humedales y otras zonas naturales vitales.
En la presentación del estudio “Análisis del impacto del suelo de conservación de la Ciudad de México por cambios de uso de suelo 2025”, se hizo hincapié en que el daño ha aumentado considerablemente entre 2015 y 2023. Alcaldías como Tlalpan, Milpa Alta y Xochimilco experimentan un incremento en la pérdida de infiltración de agua y en el escurrimiento superficial, lo que agrava la crisis hídrica en la metrópoli.
Los efectos de esta situación incluyen la disminución de la biodiversidad y una notable reducción en la capacidad de almacenamiento de carbono. Además, se han registrado alteraciones en los flujos de agua subterránea, así como la proliferación de especies invasoras que amenazan los ecosistemas locales.
La relevancia del suelo de conservación es clave para la regulación climática de la capital, que actualmente enfrenta presiones debido a la urbanización irregular y prácticas agrícolas insostenibles. La investigadora Clemencia Santos Cerquera advirtió sobre la inminente continuación de esta tendencia si no se implementan medidas contundentes.
Por otro lado, María Teresa Sánchez Salazar, directora del Instituto de Geografía de la UNAM, enfatizó la necesidad de establecer un nuevo ordenamiento territorial basado en datos actualizados. Esta preocupación surge en un contexto de crisis ambiental, manifestada en la escasez de agua y el aumento de temperaturas extremas en la ciudad.
Con información de eluniversal.com.mx

