La reconocida periodista Pati Chapoy señaló que las marchas oficiales emplean recursos públicos para simular apoyo, en un contexto de debate sobre la autenticidad de las expresiones masivas. En un análisis que ha generado amplio debate, la periodista y conductora de espectáculos Pati Chapoy afirmó que las recientes movilizaciones en la Ciudad de México, promovidas por el gobierno, no reflejan un respaldo genuino de la ciudadanía, sino que son mecanismos de acarreo con inversión de recursos públicos. La conductora rememoró prácticas similares que se usaron en administraciones pasadas, especialmente durante el mandato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), donde grandes grupos eran movilizados mediante convocatorias oficiales. La especialista puntualizó que los gobiernos recurren a estas estrategias porque, en realidad, la asistencia espontánea es insuficiente para llenar espacios y proyectar una imagen de apoyo masivo. A los participantes, que viajaron en autobuses desde distintas regiones del país, se les ofrecieron incentivos económicos y alimentación, incluyendo una manzana y una bolsa conocida como “lunch box” valorada en aproximadamente 200 pesos. Además, la disposición estratégica de los asistentes buscaba garantizar la percepción de una multitud significativa, en un ejercicio de simulación de apoyo popular. El debate tiene relevancia en un contexto donde las movilizaciones se han utilizado como herramienta de imagen política. La postura de Chapoy, quien cuestiona el uso de fondos públicos para fines proselitistas, se suma a las voces que exigen transparencia y una mayor autenticidad en las expresiones de respaldo político. La controversia se intensificó en las redes sociales, con opiniones divididas sobre la legitimidad de las movilizaciones y el gasto público en estos eventos. A ello se suma el análisis de que, más allá de estas movilizaciones, los ciclos políticos en el país tienden a centrarse en culpar a administraciones anteriores por los problem
