La Comisión en torno a la contratación millonaria y las tensiones internas amenazan al club cementero Cruz Azul atraviesa uno de sus momentos más críticos en la historia reciente, no solo por la derrota de 7-0 ante Seattle en la Leagues Cup, sino principalmente por las turbulencias internas relacionadas con el fichaje de Giorgos Giakoumakis y las acusaciones contra Iván Alonso. La derrota, que refleja la fragilidad del equipo, ha sido considerada solo la punta del iceberg de una crisis más profunda que afecta a la institución. El desempeño deportivo, aunque importante, ha sido eclipsado por las polémicas que rodean la gestión administrativa y las operaciones de contratación del club. La llegada del entrenador Nicolás Larcamón, en medio de una preparación muy limitada, no ha logrado contrarrestar la inestabilidad que se ha instalado en el vestuario y en la directiva. La situación se agrava por las filtraciones que apuntan a que los problemas internos tienen su origen en decisiones tomadas en la gestión de Iván Alonso. El pasado 31 de julio, el periodista David Faitelson publicó un reportaje que revela el elevado costo que ha tenido la contratación de Giorgos Giakoumakis para Cruz Azul. La cifra asciende a casi 29 millones de dólares, una inversión que, hasta ahora, no ha rendido los frutos esperados. La performance del jugador griego no ha justificado el gasto, generando cuestionamientos sobre la estrategia de fichajes y la gestión económica del club. Lo que más ha llamado la atención es que, según la investigación de Faitelson, Iván Alonso habría sido el principal beneficiado de la operación. Antes de su incorporación a Cruz Azul, Alonso estuvo en Pachuca, donde fue despedido tras seis meses por cobrar comisiones de 200 mil dólares en transferencias de jugadores. La información indica que Alonso cobraba comisiones en esas operaciones, lo que ha generado un fuerte malestar en la plantilla y en la directiva celeste. Pese a las advertencias de los Tuzos de Pachuca, Cru
