Conoce cuándo comenzó la obligación del pago anual y cómo se aplica el impuesto sobre esta prestación en el país. El aguinaldo en México tiene sus raíces en prácticas culturales antiguas que se remontan al Imperio Romano y tradiciones celtas, donde se intercambiaban regalos en época de Año Nuevo para atraer buena suerte. Sin embargo, su reconocimiento formal como derecho laboral surgió en 1970 con una reforma legal que estableció su obligatoriedad para todos los empleados bajo relación de subordinación. Desde entonces, la ley especifica que los pagos deben realizarse a más tardar el 20 de diciembre, permitiendo a las familias mexicanas planificar sus gastos navideños. El aguinaldo se ha convertido en un alivio económico significativo para los hogares, ya que suele representar un ingreso extra que se destina a regalos, cenas o ahorro. La historia del aguinaldo refleja su evolución desde una tradición de gratitud y buena voluntad a una prestación legal que busca reconocer el esfuerzo de los trabajadores en la temporada más festiva del año. Por otra parte, la regulación fiscal establece que desde 1981 se grava el aguinaldo con impuestos sobre la renta, aunque existen exenciones para montos equivalentes a 30 días de salario mínimo. En 2025, ese límite corresponde a aproximadamente 8,480 pesos, y solo la cantidad que excede este monto es sujeta a impuestos. El cálculo proporcional también garantiza que aquellos que no laboraron el año completo reciban un pago justo en función de sus meses trabajados, fortaleciendo así el papel del aguinaldo como un derecho equitativo y de apoyo financiero en diciembre.
