Estudios revelan que más del 67% de quienes atienden a adultos mayores en el país son mujeres, impactando sus trayectorias laborales y bienestar. La creciente demanda de servicios de cuidado en México refleja un desafío social que afecta especialmente a las mujeres, quienes asumen la mayor parte de responsabilidades en esta labor no remunerada. Actualmente, aproximadamente 58.6 millones de personas requieren atención en el país, con los adultos mayores representando cerca del 30%, aumentando rápidamente debido a cambios demográficos. La investigación realizada por el Centro de Investigación de la Mujer en la Alta Dirección (Cimad) en colaboración con Afore Sura señala que más del 67% del cuidado de adultos mayores recae en mujeres, evidenciando una inequidad de género que pone en riesgo su desarrollo profesional y calidad de vida. Este fenómeno no solo refleja un desequilibrio social, sino también la necesidad de diseñar políticas públicas y estrategias empresariales que permitan una mayor igualdad y soporte a quienes desempeñan este rol fundamental. La problemática se puede contextualizar en la transición demográfica mexicana, donde el envejecimiento poblacional exige soluciones integradas que combinen la protección social, el apoyo laboral y el reconocimiento del trabajo de cuidado, fundamental para el bienestar social del país.
