El gobierno capitalino apunta a remover edificaciones vulnerables tras daños en sismos históricos y planifica proyectos de vivienda accesible en el área. La Ciudad de México ha comenzado acciones para remediar inmuebles de alto riesgo ubicados en zonas centrales, en respuesta a los daños ocasionados por movimientos telúricos anteriores. Entre las edificaciones prioritarias están dos edificios situados en Fray Servando, construidos en los años setenta y afectados por los sismos de 1985 y 2017. Estas estructuras, que registran daños significativos y vulnerabilidad estructural, serán demolidas con un presupuesto de aproximadamente siete millones de pesos, financiados mediante un crédito fiscal del gobierno local. Este proceso forma parte de una estrategia para mitigar riesgos en zonas susceptibles a colapsos y para convertir esos espacios en proyectos de vivienda asequible. Además, se han identificado otros sitios en Tlatelolco y en calles como Insurgentes Sur y San Antonio Abad para intervenir mediante rehabilitación o reconstrucción bajo diferentes esquemas de financiamiento y colaboración con propietarios. El programa de prevención, que incluye diagnóstico, protocolos de intervención y generación de recursos, pretende reforzar la seguridad y protección de los habitantes en zonas vulnerables. La Comisión para la Reconstrucción, que en la administración local fue integrada a la Secretaría de Vivienda, seguirá siendo la encargada de coordinar y supervisar estas acciones, asegurando que las obras respondan a criterios técnicos y de protección civil.
