La Comisión Federal de Electricidad enfrenta retrasos en la conexión de servicios a usuarios que buscan cargar vehículos eléctricos, afectando la expansión de la movilidad sostenible. La creciente adopción de vehículos eléctricos en México enfrenta un obstáculo relevante: la lentitud en la instalación de medidores de carga por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). A pesar de que la normativa establece un plazo máximo de cinco días para brindar el servicio una vez cumplidos los requisitos, numerosos usuarios reportan demoras que se extienden por meses. Entre los afectados se encuentra Daniela Zambrano, quien inició el proceso para instalar un cargador de 220 voltios en su domicilio. Después de cumplir con todos los requisitos y solicitar la verificación de la instalación, ha enfrentado múltiples retrasos debido a revisiones y solicitudes adicionales, sin aún lograr que se le concrete la instalación del medidor. Similar situación presenta Alejandro Morales, quien asegura haber cumplido con los requisitos hace más de mes y medio sin recibir aún el servicio. La carga de trabajo y la falta de medidores parecen ser las principales causas de estos retrasos, según las propias quejas de los usuarios. Empresas especializadas en la instalación de cargadores para autos eléctricos, como VEMO, advierten que los tiempos oficiales podrían ampliar hasta un mes y medio, especialmente si se requiere un dictamen adicional de una Unidad Verificadora de Instalaciones Eléctricas, trámite que además tiene un costo extra. La certificación por parte de empresas acreditadas asegura la garantía del equipo y su correcto funcionamiento, aspecto fundamental para la seguridad y la calidad del servicio. El crecimiento del mercado de vehículos eléctricos en México, que actualmente representa cerca del 10% de las ventas del sector automotriz, requiere de una infraestructura eficiente para acelerar la transición hacia modelos más sostenibles. La Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica
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