La decisión del Departamento del Transporte de EE. UU. termina con la operación conjunta entre ambas aerolíneas, afectando rutas y competencia en el mercado. En una medida definitiva, las autoridades regulatorias de Estados Unidos establecieron que la alianza estratégica entre Aeroméxico y Delta Air Lines llegará a su fin a partir del primero de enero de 2026. Esta decisión responde a preocupaciones sobre la reducción de la competencia en el mercado transfronterizo, además de presuntas violaciones a acuerdos comerciales relacionados con la utilización del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles y un impacto estimado en pérdidas económicas anuales de hasta 800 millones de dólares. La decisión fue tomada tras analizar el efecto de la alianza en la conectividad, precios y opciones de los consumidores, considerando que la relación podría limitar las opciones para los pasajeros y afectar la competencia en la región. A pesar de la disolución formal de la alianza, las dos aerolíneas han afirmado que continuarán operando acordes a sus relaciones actuales, como los convenios de código compartido y programas de viajero frecuente. Estas medidas garantizan que los pasajeros sigan disfrutando de la conectividad y beneficios existentes, sin interrupciones en sus servicios. El cambio impactará en la colaboración entre ambas compañías, que no podrán acordar rutas, precios ni estrategias comerciales conjuntas desde la fecha límite, lo que marcará una nueva etapa en sus operaciones. La evaluación y planificación de los pasos a seguir continúan en marcha, con el compromiso de ofrecer a los clientes la mejor experiencia posible en un contexto de mayor competencia y regulación. Este ajuste refleja la postura de Estados Unidos de priorizar la competencia y evitar prácticas que puedan perjudicar el interés público y la economía del sector aéreo en la región.
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