París, Francia. - Un departamento de solo 10 metros cuadrados ha sido transformado en un sofisticado refugio en la planta baja de un edificio de los años 60. Originalmente utilizado como habitación de servicio, este espacio requería un diseño innovador para superar las limitaciones de su escasa luminosidad y su reducida superficie.
Los interioristas de la firma Bàti Bàti, líder en diseño de interiores en el sur de Francia, abordaron el proyecto con la necesidad de actualizar el espacio, logrando máxima funcionalidad y estética. "Se trataba de trabajar con una superficie reducida aportando comodidad y refinamiento", enfatizan los arquitectos, quienes enfrentaron el reto de instalar un baño completo y acomodar una lavadora y secadora, lo que implicó la reconfiguración del departamento.
Para optimizar la luz, se emplearon materiales como fachadas espejadas y colores claros, que reflejan la poca luz natural disponible. La cocina se prolonga hacia un baño, mientras que la zona del dormitorio se rodea de armarios, utilizando cada centímetro de forma inteligente.
"El enfoque fue darle prioridad a la emoción y a la calidez del espacio", destacan los cofundadores de Bàti Bàti, quienes han creado un ambiente acogedor a pesar de las limitaciones físicas del departamento. Este proyecto no solo representa un ejemplo del ingenio arquitectónico, sino también una solución habitable en las densas áreas urbanas.
En la actualidad, el departamento se encuentra finalizado y listo para su ocupación, reflejando una tendencia creciente en la remodelación de espacios pequeños en grandes ciudades como París.
Con información de admagazine.com

