El grave accidente expone problemas en infraestructura y riesgos operativos en el proyecto ferroviario. El descarrilamiento del Tren Interoceánico el 28 de diciembre dejó 14 muertos y 97 heridos. La tragedia resalta la ineficiencia de un proyecto ferroviario inaugurado como orgullo del gobierno federal. Expertos indican que se usaron trenes viejos y vías deterioradas, poniendo en riesgo la seguridad. El informe de la Fiscalía General de la República (FGR) se centra en culpar a un maquinista, mientras oculta responsabilidades mayores en la construcción del corredor. Investigaciones independientes sugieren que la tragedia fue el resultado de decisiones políticas y deficiencias técnicas graves. Con la presión sobre funcionarios y supervisores, persisten irregularidades que no pueden ser ignoradas, cuestionando la inversión pública en esta obra.
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