El Ayuntamiento de Jojutla actuó tras una transmisión en TikTok donde dos empleadas criticaron el municipio y su aguinaldo, generando controversia pública. En el municipio de Jojutla, en el estado de Morelos, dos funcionarias públicas fueron removidas de sus cargos tras difundirse un video en redes sociales donde manifestaron críticas y comentarios despectivos sobre el municipio. La grabación, realizada durante un desfile navideño y compartida en TikTok, muestra a las exempleadas haciendo comentarios irónicos sobre la apariencia del evento y la falta de pago de su aguinaldo. En la grabación, una de ellas observa sarcásticamente la decoración y la pirotecnia, además de referirse al municipio de forma negativa, calificándolo como un “pueblo en medio de la nada”. Este episodio ocurrió en un contexto donde la falta de pago de aguinaldos y el clima de austeridad en los municipios mexicanos han provocado malestar entre empleados del sector público. La respuesta del alcalde de Jojutla, Alan Martínez García, fue inmediata: anunció la separación de las funcionarias, argumentando que el respeto y la lealtad hacia la comunidad son esenciales para el servicio público. La decisión generó debate en las redes sociales, con críticos que consideraron que la medida limitó la libertad de expresión de las exempleadas. Es importante contextualizar estos hechos en el marco del fortalecimiento de la ética y la profesionalización del servicio público en México. La gestión pública requiere de un equilibrio entre la responsabilidad institucional y la libre expresión, especialmente cuando las inquietudes son legítimas, pero la forma en que se expresan puede afectar la imagen del servicio público y la confianza ciudadana.
