La reciente detención de Gerardo Mérida Sánchez, general en retiro, en Estados Unidos ha impactado negativamente la defensa del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. La presidenta Claudia Sheinbaum y su partido, Morena, han mantenido un discurso de apoyo al gobernador, quien enfrenta acusaciones por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Desde que Estados Unidos anunció su intención de enjuiciar a Rocha Moya, la estrategia de defensa se ha centrado en cuestionar la validez de las pruebas proporcionadas por el país vecino. La Fiscalía General de la República ha guardado silencio sobre las investigaciones, limitándose a solicitar el bloqueo de cuentas relacionadas con el gobernador y otros implicados, como el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil.
Sheinbaum ha sostenido que no tomará acciones hasta recibir evidencia concluyente, desestimando las pruebas como meros “dichos” en una hoja de papel. En varias ocasiones, ha señalado que la situación se utiliza para fines políticos, añadiendo que el gobierno de Trump busca afectar la soberanía de México con estas acusaciones.
La mandataria también ha subrayado que se ha proporcionado un servicio de custodia a Rocha Moya para garantizar su seguridad, una medida que, según ella, fue solicitada por el gobernador. Sin embargo, esta defensa ha sido cuestionada dado que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, mencionó que dicha custodia fue recomendada por el Gabinete de Seguridad, no solicitada por Rocha Moya.
En el contexto de las recientes denuncias surgidas durante la campaña electoral de 2021, en las que se alegó la intervención del Cártel de Sinaloa para asegurar la victoria de Rocha Moya, Sheinbaum defendió la integridad del proceso electoral, insistiendo en que no se presentaron pruebas suficientes para anular la elección.
Con información de proceso.com.mx

