Las autoridades capturan a los escoltas vinculados con la muerte de Carlos Manzo, en una investigación que apunta a irregularidades en los protocolos de seguridad. Tras un operativo conjunto de fuerzas federales y estatales en Uruapan, Michoacán, fueron arrestados siete escoltas relacionados con el asesinato del alcalde Carlos Manzo a principios de noviembre. El despliegue se realizó en la Casa de la Cultura de la ciudad, donde se encontraba el edil, y contó con la participación del Ejército, Guardia Nacional y la Fiscalía local. Los detenidos, acusados de homicidio calificado por omisión, fueron trasladados al Centro Penitenciario "Lic. David Franco Rodríguez" para su proceso judicial. Esta acción se enmarca en una investigación que revela posibles fallos en los protocolos de seguridad implementados la noche del ataque. El Gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, mencionó que se analiza si las medidas adoptadas fueron adecuadas, ante lo cual ya se indaga si existieron irregularidades o negligencia por parte del personal de seguridad. Además, se reforzó la línea de investigación hacia actores externos, vinculando el crimen con la delincuencia organizada, en particular con células del Cártel Jalisco Nueva Generación. Por otra parte, las autoridades lograron la captura del presunto autor intelectual del homicidio, conocido como "El Licenciado", quien tiene presuntos vínculos con el CJNG. Se le acusa de delitos de homicidio y lesiones calificadas, y continúa en custodia en un centro federal de reinserción social en el Estado de México. La investigación apunta a que el motivo del crimen podría estar relacionado con conflictos ligados a la inseguridad en la región y disputas por el control de actividades ilícitas. En paralelo, la presidenta municipal de Uruapan, Grecia Quiroz, solicitó públicamente durante una reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum investigar a ciertos políticos locales por su presunta implicación en el crimen, aunque las autoridades federa
