Operativo de seguridad en el estadio GNP en Iztacalco tras la presencia de jóvenes y adultos implicados en actividades ilícitas durante el evento musical. Durante el concierto del artista puertorriqueño Bad Bunny en la Ciudad de México, llevado a cabo en el estadio GNP en la alcaldía Iztacalco, las autoridades realizaron un operativo que resultó en la detención de 16 personas relacionadas con actividades de reventa de boletos y alteración del orden público. Entre los detenidos estaban seis menores de edad, algunos presuntamente ofreciendo entradas a precios superiores o falsificadas, afectando la seguridad y la equidad en el acceso al evento. Simultáneamente, otros ocho individuos fueron arrestados por infringir leyes de orden cívico, principalmente por obstaculizar el tránsito y apartar espacios en la vía pública, conocido popularmente como "franeleros". Todos fueron informados de sus derechos y presentados ante el Juez Cívico, donde se definirán las sanciones correspondientes. La operación policial buscó mantener la seguridad y el orden durante el concierto, que movilizó a miles de asistentes en un contexto donde las autoridades han reforzado las acciones contra actividades ilícitas en eventos masivos. Este incidente se enmarca en una tendencia creciente de vigilancia y regulación en espacios públicos y eventos culturales. En semanas recientes, el Congreso de la Ciudad de México aprobó reformas para sancionar con arrestos de hasta 36 horas a quienes ocupen espacios públicamente de manera indebida con objetos o exijan pago por vigilarlos, reflejando un compromiso por mejorar la seguridad urbana y el acceso equitativo a actividades culturales y recreativas. La medida enfatiza la importancia de mantener el orden en eventos masivos y prevenir prácticas que afectan la experiencia de los asistentes y la convivencia ciudadana. La relevancia de estas acciones radica en la necesidad de fortalecer la seguridad en espectáculos públicos, garantizando el derecho de los asisten
