Diversos espacios en la CDMX ofrecen talleres, exposiciones y rituales tradicionales para honrar a los difuntos durante esta festividad ancestral. El Día de Muertos continúa siendo una de las tradiciones más arraigadas en México, con una visión que combina elementos indígenas y culturales. Esta celebración simboliza el regreso de las almas de los seres queridos, quienes vuelven al mundo de los vivos para compartir momentos de convivencia y recibir las ofrendas que se colocan en altares urbanas y públicos. La festividad también se ha convertido en una ocasión para la comunidad de disfrutar de actividades colectivas que integran música, arte y gastronomía. En la Ciudad de México, diferentes espacios especializados ofrecen una variedad de opciones para profundizar en su significado. El XVIII Festival Universitario del Día de Muertos, en Universum, se enfoca en la migración como fenómeno social, explorando cómo las personas dejan su hogar por diversos motivos. La feria Feria de las Calacas, en el Centro Nacional de las Artes, celebra su 25 aniversario con exposiciones visuales, performances y actividades que honran la historia y evolución de las calaveras y la cultura popular. Además, en el Museo Casa del Risco, se destaca la tradicional ofrenda barroca, ubicada en su fuente principal, una iniciativa que combina historia y tradición en un entorno declarado Monumento Histórico. Este enfoque cultural y espiritual invita a los participantes a mantener viva la memoria de sus seres queridos, al mismo tiempo que fomenta la preservación de las expresiones artísticas relacionadas con esta festividad. La celebración en la CDMX refleja su importancia como espacio de tradición, comunidad y reflexión sobre el ciclo de la vida y la muerte.
