Las remesas hacia América Latina y el Caribe establecieron un nuevo récord en 2025, sumando $174,400 millones de dólares. Este crecimiento, sostenido durante 16 años, se dio a pesar de las dificultades económicas que enfrentan muchos migrantes y la incertidumbre en la región.
El informe del Banco Interamericano de Desarrollo resalta que México sigue siendo uno de los países que más recibe remesas, aunque en el último año presentó una disminución del 4.6%, alcanzando $61,791 millones. En cambio, Centroamérica mostró tendencias positivas, con Guatemala creciendo un notable 20.2%, recibiendo más de $25,857 millones.
José Luis Orozco, CEO de Zapp, enfatiza el papel crucial de las remesas, afirmando que son más que simples transacciones; son un apoyo vital que mantiene a las familias conectadas a través de las fronteras. El Salvador, por su parte, reportó a su vez un incremento notable de 27.3%, el más alto en tres décadas, evidenciando la importancia de estos flujos económicos para la estabilidad de sus habitantes.
Honduras y Nicaragua también han reflejado cifras significativas, donde las remesas constituyen aproximadamente el 30% de su Producto Interno Bruto (PIB). Orozco destaca que Centroamérica tiene un potencial considerable para el crecimiento en remesas debido a la tecnología moderna que facilita las transacciones.
Las celebraciones del Día Internacional de las Remesas Familiares el 16 de junio ponen de relieve el impacto económico de estos envíos y su capacidad para mejorar la calidad de vida en muchas comunidades de Latinoamérica.
Con información de laopinion.com

