Se prevé que las condiciones climáticas permanezcan estables durante la tarde, con probabilidades de lluvia y ráfagas de viento que afectan a la población. El sábado comenzó con un ambiente lluvioso y aire fresco en la metrópoli, marcando un inicio melancólico para la jornada. La temperatura al amanecer rondaba los 17 grados Celsius, acompañado de lluvias ligeras y ráfagas de viento de 15 kilómetros por hora, generando una sensación de calma y meseta en el clima. A medida que avanza el día, se mantiene la percepción fresca, con una máxima estimada de 26 grados, ráfagas de viento que alcanzarán los 20 kilómetros por hora y una probabilidad de lluvia del 65%. La calidad del aire se prevé en condiciones malas, lo que puede afectar a personas con sensibilidades respiratorias, presentando síntomas como irritación ocular y dificultades respiratorias, especialmente en quienes padecen asma o alergias. Para la noche, las lluvias leves y temperaturas en descenso, con sensación de frescura, continuarán. La previsión para el domingo anticipa temperaturas que llegarán hasta los 30 grados en su máximo, con cielos parcialmente nublados y vientos moderados, así como una probabilidad de lluvias del 55%. Este escenario climático refuerza la importancia de estar atentos a las condiciones ambientales y sus posibles efectos en la salud pública.
