Ferrol, Galicia. - El 19 de agosto de 1879, se inauguró oficialmente el Dique de la Campana, que se convirtió en el mayor dique seco del mundo y la obra hidráulica más destacada de España en el siglo XIX. Este monumental proyecto fue impulsado por Andrés Avelino Comerma y Batalla, un ingeniero cuya audacia y talento permitieron transformar la ría de Ferrol en un enclave militar y de construcción naval de primer nivel.
La construcción del dique, que mide 145 metros de largo, 25 de ancho y 12 de altura, culminó después de cinco años de intensa labor. Durante su edificación, 1,200 obreros contribuyeron al esfuerzo, mientras que el costo final ascendió a 25 millones de reales. Además, la operación requirió la movilización de 245,000 metros cúbicos de terreno y la creación de una innovadora estructura para el "barco puerta", pieza clave que permitió su funcionamiento eficaz.
El Dique de la Campana fue diseñado para resistir presiones laterales y asegurar su durabilidad en el tiempo. Su construcción combinó técnicas avanzadas para la época y reflejó la visión de un futuro en el que la ingeniería sería fundamental para el desarrollo militar y civil. La inauguración reunió a autoridades civiles y militares, destacando la importancia de esta obra en la historia de Ferrol y de la Armada Española. Francisco de Paula Pavía, ministro de Marina, pronunció un discurso que culminó en un fervoroso "Viva Su Majestad" por parte de los asistentes.
El Dique de la Campana sigue siendo, hasta el presente, un emblema de la ingeniería europea y un símbolo del esfuerzo humano, testificando la capacidad de innovación y el valor de proyectos que transforman la realidad de una región.
Con información de eldebate.com

