Ciudad de México, CDMX. - En el Mercado Portales, Disfraces Merlín es el único lugar en la zona donde los hermanos Francisco y Abraham Curiel crean botargas y disfraces. Durante octubre, la demanda se eleva, alcanzando entre 100 y 150 entregas en este mes, cuando la actividad se intensifica para distintas celebraciones y eventos.
Aunque el negocio fue fundado por su padre, Alberto Curiel, en 1985, su legado perdura y continúa generando ingresos en la familia. Los hermanos han adaptado su técnica y ahora permiten que los clientes personalicen sus diseños a través de dibujos o, en fechas recientes, utilizando inteligencia artificial para dar vida a sus ideas.
Desde su local, los Curiel han logrado captar la atención no sólo de clientes locales, sino también de agencias y eventos de gran envergadura, como el Mundial de Fútbol. Esta consolidación como referentes en la elaboración de disfraces destaca su habilidad y pasión por el arte del diseño.
El incremento en la demanda ha llevado a la necesidad de innovar y modernizar sus procesos, incorporando tecnologías que facilitan la creación de nuevos patrones y estilos. La tradición familiar se mezcla con las tendencias contemporáneas, garantizando así la relevancia de su oferta en un mercado en constante evolución.
Con el objetivo de satisfacer todas las solicitudes, los hermanos Curiel se preparan para enfrentar el ritmo exigente del mes, esperando mantener su calidad y esmero en cada entrega. Octubre no solo representa un reto, sino también una oportunidad para continuar expandiendo su legado familiar.
Con información de eluniversal.com.mx

