La escalada del tipo de cambio llevó al Banco Central a vender divisas del préstamo del FMI para contener la cotización del dólar, en medio de una proceso de mercado altamente volátil y decisiones confusas del gobierno. En un hecho que generó alarma en los mercados financieros, el dólar mayorista alcanzó y perforó el límite superior de la banda de flotación establecida por las autoridades monetarias, obligando al Banco Central a intervenir en el mercado cambiario con una venta de 53 millones de dólares, provenientes del préstamo otorgado por el Fondo Monetario Internacional (FMI). La situación se desencadenó cuando en operaciones en línea en el sistema de Mercado Abierto Electrónico se ejecutó una compra por apenas 10 millones de dólares en un valor que tocaba el techo de la banda, un movimiento que fue interpretado como una señal del inicio de ventas oficiales por parte del Banco Central para frenar la escalada del dólar. La reacción del mercado fue inmediata, reflejada en una caída significativa de los bonos soberanos en dólares, signo de desconfianza entre los inversores. Este escenario se agrava debido a la percepción de incertidumbre respecto a las políticas oficiales, ya que anuncios recientes sugieren que el Tesoro nacionales no está realizando compras de dólares en el mercado, lo que genera dudas sobre la disponibilidad real de reservas. Los datos oficiales muestran que, tras descontar pasivos y otros pasivos en moneda extranjera, las reservas netas del Banco Central se reducen a valores mínimos, principalmente respaldadas por oro y derechos especiales de giro del FMI. La falta de claridad sobre las estrategias de intervención y el uso de recursos del FMI en la coyuntura actual profundiza la volatilidad y el riesgo para los diferentes actores económicos en Argentina. La situación refleja la tensión entre la necesidad de contener el tipo de cambio y las limitaciones de reservas internacionales, ya que gran parte de los dólares en poder del Banco Central corre
