El Congresista
Nacional

"Dora Seguel rememora el horror del Operativo Cutral Co"

Dora Seguel revive el horror de su secuestro en 1976, resaltando la importancia de no olvidar la memoria histórica de Argentina.

Por Redacción1 min de lectura
Las vivencias de Dora Seguel evidencian la necesidad de recordar y denunciar el pasado represivo de Argentina.
Las vivencias de Dora Seguel evidencian la necesidad de recordar y denunciar el pasado represivo de Argentina.
Compartir
Compartir esta nota

{ "@context": "https://schema.org", "@type": "NewsArticle", "headline": "\"Dora Seguel rememora el horror del Operativo Cutral Co\"", "description": "Dora Seguel revive el horror de su secuestro en 1976, resaltando la importancia de no olvidar la memoria histórica de Argentina.", "datePublished": "2026-03-24T07:57:41.022154", "dateModified": "2026-03-24T07:57:41.022179", "author": { "@type": "Organization", "name": "Redacción" } } Cutral Co, Neuquén. – A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, testimonios como el de Dora Seguel devuelven voz a las víctimas y destacan la importancia de mantener viva la memoria histórica del país. Dora, secuestrada a los 16 años, recuerda su experiencia desgarradora en un marco de represión. El secuestro de Dora y su hermana Arlene Seguel fue parte de un operativo represivo que dejó un saldo de torturas y desaparecidos en Cutral Co y Plaza Huincul. Arlene, de 21 años, permanece desaparecida desde entonces, un hecho que marca profundamente a la familia. “Entraron siete hombres armados y se la llevaron. Nunca supimos de ella”, relató. Dora fue detenida dos días después del arresto de su hermana, junto a otros familiares, y trasladada a varios centros de detención, incluyendo "La Escuelita" de Bahía Blanca. En estos lugares, las fuerzas represivas llevaron a cabo detenciones masivas y torturas , afectando a estudiantes y trabajadores de la región. Más de 60 personas sufrieron esa violencia en la comarca petrolera y catorce siguen desaparecidos. Durante su cautiverio, Dora fue testigo de abusos atroces, incluidos episodios de violencia sexual contra su hermana. Su valiente denuncia sobre estos hechos contribuyó a la condena histórica de los responsables. “Nosotras teníamos que recordar cada detalle. Eso fue crucial para los juicios”, explicó. Hoy, 50 años después, la memoria persiste. Aunque Dora y su hermana sobrevivieron, el dolor por la pérdida de Arlene nunca se apaga. “Hay que seguir buscando la verdad”, concluyó Dora, r

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota