Las elecciones legislativas en Estados Unidos han alcanzado un hito al superar los 10 mil millones de dólares en publicidad política a solo una semana de la votación. Esta cifra, la más alta en la historia de los comicios de medio mandato, se registra en medio de una intensa lucha por el control del Congreso.
AdImpact, la consultora que monitorea la inversión en publicidad, reporta que el presupuesto actual supera en un 12% el récord anterior de 8 mil 900 millones de dólares establecido en 2022. Estados como Ohio, Texas y Maine concentran gran parte de esta inversión, evidenciando la elevada competencia y el nerviosismo de ambos partidos.
En la contienda por el Senado, los republicanos han gastado 1 mil 600 millones de dólares, mientras que los demócratas han invertido 1 mil 100 millones, de acuerdo con los datos más recientes. Esta dinámica se complica por el uso de super PAC, que permiten a los partidos recaudar y gastar fondos de manera ilimitada.
El estado de Texas se destaca con 501 millones de dólares destinados a la carrera entre el republicano Ken Paxton y el demócrata James Talarico. "Perder Texas sería un golpe demoledor para el Partido Republicano a nivel nacional", advirtió Calvin Jillson, profesor de Ciencia Política en Southern Methodist University. Ohio y Michigan también figuran entre los estados con altos gastos publicitarios, con 452 millones y 297 millones de dólares, respectivamente.
A medida que el proceso electoral avanza, la presión por asegurar estos escaños se acrecienta. Las elecciones del 3 de noviembre definirán el rumbo político del país y los resultados impactarán en la futura agenda legislativa, en especial respecto a temas económicos y sociales clave. La incertidumbre continúa sobre lo que puede resultar de esta intensa campaña publicitaria que, a pesar de su magnitud, no garantiza un resultado favorable para ninguno de los partidos.
Con información de moncloa.com

