La designación de la exfiscal de la Ciudad de México genere controversias y expectativas sobre el futuro de la justicia federal. La incorporación de Ernestina Godoy Ramos como nueva titular de la Fiscalía General de la República representa un cambio relevante en el sistema de procuración de justicia del país. Con una trayectoria consolidada en el ámbito público y vinculada a la política de la Cuarta Transformación, su nombramiento fue aprobado tras una carrera que incluye roles destacados en la defensa de derechos humanos y la lucha contra la corrupción. Durante su gestión como fiscal en la Ciudad de México, Godoy enfrentó diversas polémicas, entre ellas, la investigación contra un denominado “Cártel Inmobiliario” que involucró a exfuncionarios y políticos del PAN, además de su participación en el caso Gertz Manero, en el que se cuestionó la imparcialidad de la fiscalía capitalina. Otro episodio que marcó su carrera fue su postura frente a la investigación del feminicidio de Ariadna Fernanda, que evidenció enfrentamientos institucionales. Con su llegada a la FGR, se abre un nuevo capítulo en la lucha contra la impunidad, enfatizando la profesionalización, integración de perspectiva de género y colaboración interinstitucional en la batalla contra la corrupción y la inseguridad en el país. Este nombramiento genera expectativas respecto a la independencia y eficacia de la Fiscalía en un contexto de alta expectativa social y política por mayores avances en justicia y transparencia a nivel federal. La designación también refleja la consolidación del liderazgo de figuras relacionadas con el proyecto político conocido como la Cuarta Transformación, en un momento clave para las instituciones de justicia.
