La Fiscalía necesita afrontar desafíos complejos ante el crimen organizado y tecnologías avanzadas, con un enfoque de transparencia y coordinación, señala Godoy. La elección de Ernestina Godoy como fiscal general de la República marca un paso importante en la estrategia institucional para atender la problemática del crimen organizado en México. La designación se llevó a cabo después de una deliberación en la que Godoy obtuvo la mayoría de votos en el Senado, en un proceso que buscó fortalecer la lucha contra la impunidad y la corrupción. La nueva funcionaria considera que la Fiscalía debe modernizarse y responder a los retos tecnológicos y estructurales que enfrentan las instituciones de justicia en el país. Además, propone un enfoque de puertas abiertas y de investigación basada en métodos científicos, asegurando que la justicia se administre con integridad y sin persecuciones políticas. La designación también responde a la necesidad de una coordinación efectiva entre los distintos niveles de gobierno para lograr resultados concretos frente a uno de los fenómenos delictivos más complejos del contexto nacional e internacional. La llegada de Godoy implica una etapa de reformas y fortalecimiento en la Procuración de Justicia, con miras a una mayor transparencia y eficiencia en sus operaciones.
