La monumento, visible desde largas distancias, simboliza unión y tradición en la frontera entre México y Estados Unidos, y fue inaugurado en Navidad de 1940. La Estrella en la Montaña, un emblemático monumento luminario en El Paso, Texas, ha sido un símbolo de identidad y unión desde su primera iluminación en diciembre de 1940. Localizada en la sierra de El Paso, la estructura fue construida con la finalidad de irradiar un mensaje de fraternidad y esperanza para las comunidades a ambos lados de la frontera durante las festividades navideñas. La estrella, con una altura de 140 metros y una anchura de 85 metros, está compuesta por 459 bombillas inclinadas a 30 grados, sostenidas por postes que varían entre 3.7 y 4.6 metros. Desde un punto estratégico en Scenic Drive, es posible apreciarla desde distancias de hasta 56 kilómetros, sirviendo como un faro de identidad local y un referente turístico. En el contexto de la historia fronteriza, su iluminación continúa reafirmando los valores de unión y cooperación en una región caracterizada por su dinamismo y diversidad cultural. La presencia de este símbolo desde hace más de 80 años resalta su relevancia como un patrimonio iconográfico que trasciende generaciones y fronteras.
