Jóvenes exigen mejoras en seguridad y condiciones académicas en el campus, en medio de tensiones y movilizaciones universitarias regionales. Un grupo de aproximadamente 150 estudiantes de diversas carreras de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Acatlán de la Universidad Nacional Autónoma de México decidió mantener un paro de actividades escolares hasta el 3 de octubre, luego de organizar una asamblea en la que acordaron continuar sus protestas. La movilización, que comenzó en la madrugada de este viernes, responde a solicitudes de mejoras en aspectos de seguridad, infraestructura y transparencia en la gestión institucional. Pese a que la propia dirección de la institución anunció la suspensión de clases la noche anterior, los estudiantes optaron por seguir resguardando las instalaciones. La jornada estuvo marcada por una vigilancia estricta en los accesos principales, donde solo se permitió el ingreso por esa vía, bloqueando las entradas a los sectores de Idiomas y La Mega. En algunos momentos, se registraron enfrentamientos verbales con personal administrativo que intentaba ingresar por otros puntos, generando una tensa situación que fue atendida sin incidentes mayores. La participación activa de los estudiantes en los controles de acceso refleja su intención de mantener el control sobre la protesta y reforzar sus demandas. El pliego petitorio presentado por los estudiantes abarca temas vitales, como la demanda de un transporte seguro y medidas preventivas en los campus, además de peticiones para mejorar la infraestructura y garantizar accesibilidad para personas con discapacidad. Asimismo, solicitan mayor transparencia en el uso de fondos públicos y una rendición de cuentas semestral. Los estudiantes fijaron un plazo de 15 días para recibir respuesta y aseguraron que no permitirán actividades internas, incluso en deportes, hasta que sus demandas sean atendidas. La posibilidad de levantar el paro de manera anticipada dependerá del diálogo con las autoridades y
