Las autoridades del Aeropuerto de Adelaida, Australia, evacuaron de inmediato la terminal aérea debido al descubrimiento de un paquete considerado potencialmente peligroso. Inspectores de aduanas catalogaron el objeto como un posible artefacto explosivo, lo que llevó a activar protocolos de seguridad.
El despliegue de efectivos policiales y equipos especializados en desactivación de explosivos interrumpió totalmente las operaciones en el aeropuerto, resultando en la suspensión temporal de los filtros de seguridad y significativas demoras en vuelos tanto nacionales como internacionales durante la mañana.
Tras una exhaustiva revisión con rayos X, las autoridades confirmaron que el objeto en cuestión no era explosivo, sino una depiladora láser de uso cosmético que una pasajera llevaba en su equipaje. La estructura del dispositivo, junto con la disposición de sus componentes eléctricos, desencadenó una alerta automática en los sistemas de escaneo del área de equipaje de mano.
La propietaria del artículo colaboró plenamente durante el proceso de aclaración y verificación, lo que llevó a las agencias pertinentes a descartar cualquier intención delictiva. Este incidente, que generó un importante despliegue de recursos, fue finalmente resuelto sin que se registraran daños ni riesgos para los pasajeros.
Una vez verificada la seguridad de las instalaciones, el aeropuerto reabrió sus puertas, permitiendo a los viajeros reanudar su ingreso y facilitando el restablecimiento de los itinerarios de vuelos. La situación volvió a la normalidad sin mayores complicaciones.
Con información de entornoinformativo.com.mx

