La explosión de un coche bomba frente a un cuartel policial en Coahuayana, Michoacán, dejó varias víctimas y movilizó a autoridades federales en una investigación que podría clasificarse como terrorismo. La Fiscalía General de la República ha confirmado que el saldo mortal por la detonación de un coche bomba en el municipio de Coahuayana, en Michoacán, se incrementó a cinco personas fallecidas. Además, el incidente, ocurrido alrededor de las 11:40 de la mañana del sábado, dejó a 12 heridos y generó una fuerte movilización de fuerzas de seguridad en el lugar. Los hechos tuvieron lugar frente a una instalación policial, lo que llevó a una rápida respuesta de agentes federales y estatales, quienes consideraron el acto como un ataque directo. En el sitio trabajan actualmente 15 peritos del Centro Federal Pericial Forense y 11 policías federales ministeriales de la Agencia de Investigación Criminal, realizando diligencias en el marco de una investigación formal. La colaboración de varias instituciones de seguridad, como la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, además de la Guardia Nacional, refuerza la gravedad del incidente. La fiscal general, Ernestina Godoy, informó que los hechos serán tratados como un acto de terrorismo, ante el uso de explosivos contra las fuerzas del orden. Este tipo de ataques, además de causar pérdidas humanas y lesiones, subrayan la persistente problemática de violencia y criminalidad organizada en Michoacán. La incidencia de explosivos en acciones delictivas no solo refleja la capacidad de los grupos armados, sino que también evidencia la necesidad de fortalecer las estrategias de seguridad en la región para proteger tanto a las autoridades como a la población civil.
