La muerte de la funcionaria ha generado indignación, sumándose a una serie de ataques contra autoridades locales en la región. En un hecho que conmueve a la comunidad política de Oaxaca, Guadalupe Urbán Ceballos, regidora del Ayuntamiento de San Juan Cacahuatepec, fue víctima de un ataque armado en la mañana del jueves, mientras se encontraba en su domicilio en la comunidad de San Antonio Ocotlán. La funcionaria, de 47 años, perteneciente al Partido Verde Ecologista de México, se encontraba en un momento de descanso cuando fue alcanzada por varios disparos. Su cuerpo fue encontrado dentro de su vehículo, lo que ha generado una profunda consternación en su municipio y en el estado en general. Este incidente ocurre en un contexto marcado por un incremento en la violencia contra funcionarios públicos en Oaxaca, un fenómeno que ha impactado la estabilidad y la percepción de seguridad en las administraciones locales. La Fiscalía del Estado ha iniciado una investigación bajo el protocolo correspondiente para esclarecer los motivos y responsables del crimen, en busca de justicia y de una respuesta contundente ante la inseguridad que enfrentan las autoridades. Más allá del trágico suceso, la historia de Urbán Ceballos refleja el compromiso social que mostró durante su gestión, participando activamente en iniciativas de reforestación y limpieza en su comunidad, además de defender causas sociales y ambientales en su entorno local. La pérdida de una líder comunitaria en circunstancias violentas evidencia los riesgos que enfrentan quienes trabajan por mejorar sus comunidades, y subraya la urgente necesidad de abordar la violencia política que azota la región. Este capítulo en la historia política de Oaxaca reitera que, más allá de las campañas y discursos, la protección y seguridad de quienes ejercen cargos públicos sigue siendo un desafío pendiente en varias zonas del país.
