Investigaciones revelan que verificadores en puertos clave falsificaban datos sobre cargamentos de hidrocarburos y aceite, evidenciando una posible red de corrupción. Las autoridades judiciales han identificado una red coordinada en diversas aduanas del país donde verificadores y mandos militares manipularon el análisis de cargas de hidrocarburos y productos asociados. La investigación indica que estos funcionarios entregaban muestras adulteradas para encubrir operaciones ilícitas de venta de combustible robado, conocido como huachicol fiscal, en puertos estratégicos como Tampico, Altamira y Ensenada. En lugar de realizar inspecciones genuinas, los agentes falsificaban los resultados con frascos que simulaban contener aceites o aditivos, permitiendo así que mercancías ilegales atravesaran las aduanas sin ser detectadas. Este esquema formaba parte de una red de corrupción en la que participaban oficiales militares y verificadores que recibían sobornos por facilitar la salida de estas cargas ilícitas. Como parte del procedimiento, se descubrió que un exfuncionario de la aduana de Tampico entregó sobornos a un capitán de la Marina y verificadores para la supervisión de más de una docena de buques durante varios meses, con un esquema que involucraba costos y pagos reiterados. Los informes también señalaban que los buques transportaban hidrocarburos y aditivos con documentación falsa y que los análisis en laboratorios oficiales mostraban resultados engañosos. Estos hallazgos fortalecen la hipótesis de que existe una operación coordinada para evadir impuestos y facilitar el tráfico ilícito de combustibles y productos petroquímicos en múltiples puntos del país, poniendo en evidencia la gravedad de las redes de corrupción en las fronteras y puertos nacionales.
