Madrid, España. - La falta de sueño en trabajadores ha demostrado afectar la calidad del liderazgo en las organizaciones, según una investigación reciente realizada por la neurocientífica Els van der Helm. Los líderes que tratan el sueño como algo sacrificable, como enviar correos durante la noche o alardear de dormir poco, tienen equipos con un descanso deficiente, lo que repercute en el rendimiento laboral y en el cumplimiento de normas éticas.
En un estudio realizado entre soldados del Ejército de Estados Unidos, se demostró que aquellos que recibieron capacitación en “liderazgo del sueño” lograron que sus equipos durmieran más de siete horas, en comparación con los que no recibieron dicha formación. Esta intervención no solo mejoró los hábitos de sueño, sino que también cambió la cultura laboral hacia una que valora el descanso como esencial para el desempeño.
Los resultados indican que el 51% de los líderes que sienten que su organización no les permite priorizar el sueño reportan insuficiencia de descanso en al menos cuatro noches a la semana. En contraste, solo el 35% de aquellos que sí pueden darle prioridad experimentan el mismo problema. Este contraste resalta la importancia de lo que se permite en un entorno laboral.
Uno de los aspectos revelados es la tendencia a ocultar el cansancio por temor a ser malinterpretados. La presión por parecer comprometido lleva a que se valore el esfuerzo físico sobre el descanso. Estudios recientes sugieren que, en ambientes donde el poco descanso se premia, más del 90% de los líderes ocultan su fatiga.
El primer paso para mejorar esta situación es la autoevaluación. Es fundamental que los líderes reconozcan cuántas veces han sacrificado su descanso por el trabajo y cómo esto afecta la cultura del equipo. Además, realizar encuestas anónimas puede ayudar a comprender mejor la percepción del equipo sobre la importancia del sueño y la posibilidad de priorizarlo en el trabajo.
Con información de gestion.pe

