La deficiente atención en los sistemas públicos de salud obliga a los derechohabientes a recurrir a servicios privados, impactando su economía Miles de derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) enfrentan graves deficiencias en el acceso a servicios médicos, lo que los obliga a buscar atención en el sector privado. La falta de citas oportunas y la escasez de medicamentos en estas instituciones han provocado un incremento en el gasto de bolsillo de los hogares, afectando especialmente a quienes tienen menores ingresos. Guadalupe, afiliada al IMSS, relató que la última vez que acudió a sus consultas le informaron que la próxima cita sería en dos meses. Además, en esa ocasión, no contaba con su medicación para la presión arterial, por lo que tuvo que adquirirla por su cuenta en una farmacia, pagando 120 pesos. "Para una emergencia, sí, en el IMSS. Como la otra vez, me bajó mucho la presión y tuve que ir a urgencias", comentó. Según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), seis de cada diez personas afiliadas al IMSS o al ISSSTE recurren a médicos generales privados, a pesar de contar con cobertura en instituciones públicas. La investigadora y especialista en salud y finanzas públicas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Judith Senyancen, destacó que en la misma encuesta se observó un aumento en los gastos en salud de hasta un 8%, evidenciando las dificultades para acceder a servicios públicos de calidad. Dentro del ISSSTE, la situación también resulta problemática. Vanessa, afiliada a esta institución, manifestó que los tiempos de espera para atención médica son excesivos. Debe llegar a las instalaciones a las 4 de la mañana y hacer fila durante varias horas para que la atiendan. Además, su tratamiento no está disponible en el hospital, por lo que debe destinar parte de su salario para pagar consultas y medic
