La temporada de huracanes de 2026 está marcada por la interacción de diversos fenómenos climáticos que pueden modificar significativamente el comportamiento de los ciclones tropicales en México. Entre ellos se destacan El Niño, la Oscilación Madden-Julian y la Oscilación Ártica.
Datos clave
- Cuándo: Temporada de huracanes 2026, de junio a noviembre.
- Fenómenos: El Niño, Oscilación Madden-Julian (MJO) y Oscilación Ártica (AO).
- Probabilidad: 63% de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte en 2026.
- Predicción: Se esperan entre 18 y 21 ciclones en el Pacífico Oriental.
- Riesgo: México es vulnerable debido a su ubicación geográfica.
Los huracanes en México no dependen únicamente de la temperatura del mar, sino de un complejo sistema de interacciones atmosféricas. Por ejemplo, el Fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) altera la temperatura del océano, afectando la formación de ciclones. Durante la fase cálida de El Niño, el Pacífico Oriental experimenta mayor energía térmica, lo que incrementa la probabilidad de huracanes en esa área, mientras que en el Atlántico se presenta un aumento en la cizalladura del viento, dificultando el desarrollo de tormentas.
Además, la Oscilación Madden-Julian juega un rol crucial al provocar periodos de actividad ciclónica intensa. Esta oscilación trae aumentos en la humedad y disminución de la cizalladura, lo que favorece la formación de ciclones. Las investigaciones sugieren que la probabilidad de formación de ciclones puede aumentar hasta cuatro veces durante sus fases activas.
¿Qué se espera para la temporada de huracanes 2026?
Los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional apuntan a que el Pacífico Oriental podría tener una temporada superior a la media, con entre 18 y 21 ciclones con nombre. En este contexto, se prevé una concentración de actividad ciclónica entre agosto y octubre, cuando la temperatura del océano supere los 26.5 °C y se intensifiquen las condiciones propicias para la formación de huracanes.
¿Por qué México sigue siendo vulnerable?
La elevada vulnerabilidad de México se debe a su ubicación geográfica entre el océano Pacífico y el mar Caribe. Esto permite que el país enfrente sistemas tropicales de diversas cuencas y, por lo tanto, conlleva un riesgo de impactos en múltiples regiones simultáneamente. Por lo tanto, la interacción de estos fenómenos climáticos es crucial para comprender la dinámica de la temporada de huracanes y sus implicaciones en la seguridad nacional.
Con información de ecoosfera.com

